TODOS SE FUERON OFUSCADOS Imprimir
Domingo, 13 de Octubre de 2019 08:58

En un encuentro parejo, que pudo estar para cualquiera, Trasandino y Provincial Ovalle repartieron puntos en el Valle del Aconcagua. La igualdad no dejó contento ni al “TRA” ni a los limarinos: los primeros, pues casi resignaron la chance del ascenso directo; los segundos, pues no pudieron recortar la distancia con el último clasificado a la Liguilla de Ascenso. El partido se vio manchado por gravísimos incidentes protagonizados por la “barra” local.

 

 

Por Juan Pablo Jarufe, desde San Felipe

Fotos: Redes sociales de Trasandino y Provincial Ovalle

 

 

De seis puntos, calificaba la prensa el duelo que vivirían el pasado domingo Trasandino y Provincial Ovalle, en los pastos del Municipal de San Felipe.

El local, por una parte, llegaba con la obligación de resarcirse, tras su caída en Collao, para mantener viva alguna opción de amagar a Deportes Linares de cara al único ascenso directo al profesionalismo; el visitante, a su vez, arribaba al lance presionado por ganar, para seguir en la lucha por un boleto en la Liguilla Final.

Claridad de objetivos, pero no en cuanto al juego, pues el primer tiempo fueron escasas las ocasiones de anotar por parte de los protagonistas. Un “Cóndor” que apostaba al clásico fútbol predicado por su técnico, Christian Muñoz, con aprovechamiento de la banda izquierda para las subidas de Novoa y el expediente de los balonazos para aprovechar la potencia de Arancibia, su corpulento goleador y capitán.

“El Ciclón del Limarí”, en tanto, buscaba la forma de asociarse a partir de los circuitos que urdían Navarro y Henríquez por derecha, así como Mansilla y Araya por el otro costado, sin dejar de lado la inventiva de un Cabrera que en los últimos partidos agarró camiseta de titular en el cuadro de René Kloker.

No obstante, ya fuese a causa del calor -de hecho, el árbitro detuvo el juego en la media hora, para que los jugadores se hidrataran- o de la falta de variantes, el encuentro fue impreciso de lado y lado, situación que comenzó a exasperar a la concurrencia.

Una media vuelta de Arancibia, bien controlada por el meta Ogalde; más un centro de Pérez, que casi se coló en el arco sur, fueron las más claras para el local. Un tibio empalme de Arriagada, tras pivoteo de Meneses; un remate desviado de Mansilla; y una fallida intentona de Araya, fueron el repertorio del forastero en la zona roja andina.

En el complemento, el partido se tornó de ida y vuelta, pues ambos equipos entendieron que debían ir con más determinación en pos del triunfo, lo que se notó en el mayor fragor de la lucha y en la misma ansiedad que comenzó a invadir a los actores.

Con el reloj avanzando vertiginosamente, el ayudante técnico ovallino, Camilo Vicencio, que reemplazaba en banca al suspendido Kloker, dictaminó los sucesivos ingresos de Urzúa, Rigazzi y López, movidas que no modificaron el dibujo táctico visitante, si bien significaron el adelantamiento de Bravo algunos metros por la banda izquierda.

 

Una apuesta que estuvo a punto de tener réditos positivos para “El Ciclón”, luego que en los ’71 el extremo limarino sacara un bombazo que remeció el travesaño de Gálvez. Pero tal como reza el refrán futbolero: “Gol que no haces en un arco, te lo hacen en el otro”, la jugada continuó y tras un rebote cerca del área ovallina, Pino se atrevió con un derechazo furibundo, que venció la resistencia del meta Ogalde, para introducirse en el ángulo superior derecho de su portería.

Locura total entre los hinchas locales, que ya saboreaban una victoria que mantenía al “TRA” con opciones reales de pelear el título. Sin embargo, apenas cuatro minutos más tarde, llegando a la media hora del complemento, una falta intrascendente sobre Urzúa, en diagonal al arco local, derivó en un tiro libre servido por Araya, que encontró libre de marca al ingresado Rigazzi, que de cabeza clavó el esférico en un rincón imposible para un estático Gálvez.

De ahí en más, el partido se vivió más en la tribuna que dentro de la cancha, pues los andinos acusaron una provocación en el gol ovallino, lo que descontroló a los parciales del “Cóndor”, algunos de los cuales las emprendieron contra el banco de Provincial, lanzando escupitajos a granel y golpeando la estructura en la que se apoyaban los hombres de refresco del visitante. Tampoco escasearon las botellas y cáscaras de naranja que llegaron hasta la cancha, buscando impactar en algún blanco limarino.

Una situación gravísima, que se prolongó hasta el pitazo final, a vista y paciencia del árbitro del encuentro, quien en estricto rigor debió haber suspendido el partido antes, por falta de garantías.

Ya casi nadie reparó en que el técnico Muñoz se la jugó por el ingreso de dos delanteros, como Uribe y Contreras. Tampoco que, al filo del término del lance, Cabrera y Araya tuvieron el segundo para el forastero, farreándose inmejorables opciones de gol. Es que, a esas alturas, el protagonismo se lo habían robado aquellos pseudo hinchas que se colgaban de la reja y amenazaban la integridad de los jugadores ovallinos.

Una actitud delincuencial, propiciada además por la ausencia de fuerza pública, que se prolongó hasta la salida de los jugadores por el estrecho conducto que conectaba la cancha con los camarines, y que no se detuvo sino hasta que los propios jugadores y dirigentes de Trasandino lograron calmar a los desalmados que, cuales hordas bárbaras, incluso se habían dado maña para derribar un panel divisorio entre la tribuna y los camarines, con el claro propósito de ir a hacer daño al vestuario visitante.

La dirigencia ovallina informó en el acto estos hechos a las autoridades de Sazié, por lo que podrían caer sanciones para el elenco andino, si bien seguramente será decisivo el tenor del informe arbitral, dando cuenta de estos hechos.

Un final lamentable para un partido que, en cancha al menos, había sido normal hasta su último tramo. En definitiva, todos se fueron masticando la bronca: unos por resignar el título; los otros, por seguir fuera de puestos liguilleros.

 

FICHA DEL PARTIDO

27ª fecha 2ª rueda Torneo de Tercera División “A”

Domingo 6 de octubre de 2019

Estadio Municipal de San Felipe

Público: 450 espectadores, aproximadamente.

Árbitro: Pedro Cubillos

Asistente N° 1: Elías Calderón

Asistente N° 2: Juan Villarroel

TRASANDINO: 1. Víctor Gálvez; 17. Fabián Barboza (’82, 9. Jorge Uribe), 23. Michel Quezada, 13. Reinaldo Ahumada, 30. Janson Novoa; 5. Vicente Olivárez, 26. Eliseo Miranda (’82, 27. Jhonny Contreras), 7. Matías Pérez, 10. Simón Arias; 15. Sebastián Pino, 29. José Arancibia (C). DT: Christian Muñoz.

PROVINCIAL OVALLE: 12. Álvaro Ogalde; 2. Fabián Aracena (’67, Lautaro Rigazzi), 4. Marco Arriagada, 29. Luciano Meneses, 20. Diego Bravo; 24. Celín Valdés (C), 8. Lucas Navarro, 16. Daniel Mansilla (’67, Antonio López), 23. Diego Cabrera; 7. Kevin Araya, 21. Patricio Henríquez (’64, Samuel Urzúa). DT: Camilo Vicencio (René Kloker purga una sanción de seis partidos).

Goles: ’71, Sebastián Pino (TRA); ’75, Lautaro Rigazzi (PO).